¿Estamos diseñando estos elementos con el mismo rigor que un edificio?
Para quienes trabajamos en ingeniería estructural, esa noticia deja una pregunta inevitable: ¿cuánta atención estamos prestando a aquellos elementos que consideramos «secundarios»?
Cuando pensamos en ingeniería estructural, normalmente hablamos de edificios, puentes o grandes instalaciones industriales.
Sin embargo, nuestras ciudades están llenas de carteles publicitarios, letreros, fachadas y sistemas de soporte que pueden parecer simples, pero que están sometidos a cargas importantes.
Un cartel de gran formato, por ejemplo, puede recibir enormes fuerzas producto del viento, que deben transmitirse correctamente a través de sus elementos, conexiones y anclajes hasta llegar a la fundación.
Lo mismo ocurre con una gran fachada: detrás de lo que vemos existen placas de acero, pernos y sistemas de anclaje cuyo correcto diseño es determinante para su seguridad.
En Chile contamos con normativa y conocimiento técnico para abordar este tipo de obras. El riesgo aparece cuando, por no tratarse de la «obra principal», se les resta importancia. En ingeniería no existen estructuras secundarias cuando su falla puede costar una vida.
Un cartel o una fachada pueden parecer accesorios; su diseño estructural, sus conexiones, anclajes y fundaciones definitivamente no lo son.
Alejandro Garib Musa I

